Navegadores y HTML


La navegación por la Web se basa esencialmente en la cooperación de dos aplicaciones: de un lado, el navegador web (web browser) que todos conocemos, porque se ejecuta en nuestro propio equipo; de otro, menos conocido, el servidor web (web server), que puede encontrarse en cualquier máquina, incluso a miles de kilómetros de distancia. En este artículo hablaremos del navegador, y también del lenguaje que lo ha convertido en una herramienta omnipresente en los computadores del mundo: HTMLlenguaje de marcación de hipertexto
HyperText Markup Language
.

Navegadores
(Licencia: Dominio Público)

 

El «navegador» web (agente de usuario)

Llamamos navegador web a una aplicación de escritorio que básicamente ejecuta tres acciones: enviar una solicitud —por ejemplo una dirección como http://aplicacionez.es— a la red que se encuentre disponible, esperar que le sea devuelta una respuesta, y presentarla al usuario en el formato adecuado: texto, imagen, vídeo, sonido…

Parece que debemos el uso de las palabras «navegador» y «navegación», entre otras semejantes aplicadas a la Web, a Netscape Navigator

El primer navegador web, llamado precisamente WorldWideWeb, fue desarrollado por Tim Berners-Lee en 1991 en el antiguo Consejo Europeo de Investigación Nuclear (CERN). En principio era capaz de tratar únicamente texto, y solo funcionaba en la red de este organismo, pero fue liberado y puesto bajo dominio público en abril de 1993, con la intención de que todo el mundo pudiera usarlo en el desarrollo de otros navegadores. Por su parte, el navegador Mosaic, inicialmente para equipos con sistema operativo Unix, se extendió rápidamente al aparecer versiones que corrían en Windows y Macintosh. Pero fue Netscape Navigator, al cual debemos —por lo menos, eso se dice— el uso de la palabra «navegación» aplicada a Internet, entre una larga cantidad de términos relacionados, el que constituyó un antes y un después, pues llegó a estar presente en el 95% de los ordenadores. Para competir con él, la compañía Microsoft lanzó el Internet Explorer, incluido por defecto en el SOSistema Operativo
Operating System
Windows, con lo cual consiguió superar la cuota de mercado de Netscape. Los desarrolladores de este contraatacaron liberando el código fuentees un conjunto de instrucciones (programa) que debe seguir la computadora para realizar cierta tarea, escrito en un lenguaje inteligible por el ser humano, no en el lenguaje de ceros y unos que entienden las máquinas
source code
, lo cual dio paso al proyecto Mozilla, del que saldrían otras herramientas, como Mozilla Firefox. En 1995 la empresa noruega Opera Software presentó el Opera, al principio solo para Windows y gratuito, y después de pago, cuando se incorporó en las consolas de videojuegos Wii y Nintendo. En 2004 una rama de Mozilla desembocó en el Firefox, más ligero que el anterior, en 2007 el Opera era multiplataforma y volvió a ser gratuito, y en 2008 apareció en el mercado Google Chrome, basado en software de código abiertoDesigna el software que da acceso al usuario al código fuente. Se distingue del software libre en que no garantiza las cuatro libertades del usuario, sino solo algunas de ellas
open source
. Actualmente hay muchos navegadores, y la mayoría de ellos son total o parcialmente gratuitos, incluyendo los que ya vienen instalados en nuestros dispositivos móviles. Los más utilizados son Firefox, Opera, Chrome e Internet Explorer.

La arquitectura cliente-servidor, en cualquier tipo de red, se basa en consumidores (clientes) que solicitan recursos a proveedores (servidores)

Los navegadores, los lectores de pantalla y de Braillie que utilizan las personas ciegas o con baja visión, así como la mayoría de lectores de e-booklibro electrónico
electronic book → e-book, ebook
, algunos sistemas de televisión por cable, entre otras muchas herramientas que sería muy largo enumerar aquí, reciben el nombre común de agentes de usuario (user agents), puesto que han sido concebidos para ejecutarse en la máquina de cada uno de los usuarios finales. También, por analogía con las transacciones comerciales que se dan en la vida real, donde intervienen consumidores y proveedores, los agentes de usuario se denominan clientes, porque en el proceso de navegación son los encargados de hacer solicitudes, no de resolverlas, tarea que corresponde al servidor. De ahí que este modelo sea conocido como arquitectura cliente-servidor, que no es propio solamente de Internet, sino también de otras redes informáticas.

El lenguaje de marcado de hipertexto

Debemos señalar que los navegadores web —obviando el uso de protocolos de comunicación, de los cuales ya hablaremos en otros artículos— deben recibir la respuesta a sus solicitudes en un formato determinado, concretamente en HTMLlenguaje de marcación de hipertexto
HyperText Markup Language
, lenguaje de marcado de hipertexto, creado por Tim Berners-Lee para la World Wide Web. Se trata de un conjunto de marcas de texto que, utilizadas de acuerdo a una sintaxis predefinida, permiten añadir información al texto original, pero sin modificarlo sustancialmente. Por ejemplo, si queremos que una palabra se muestre en cursiva o en negrita, solo tenemos que flanquearlas por las etiquetas correspondientes, en este caso <i></i> y <b></b>

Una palabra en <i>cursiva</i> y otra en <b>negrita</b>

 

El navegador tiene que interpretar esas marcas y mostrar su contenido de la forma adecuada. El resultado sería algo como esto:

Una palabra en cursiva y otra en negrita

 

Los documentos HTMLlenguaje de marcación de hipertexto
HyperText Markup Language
, como los de cualquier lenguaje de marcado de los muchos que hoy existen, en realidad son únicamente documentos de texto, y un simple bloc de notas es todo lo que necesitamos para construirlos. No se puede insertar en ellos, por tanto, elementos no textuales, como imágenes, vídeos, sonidos, ni ninguna otra cosa que no sea eso, texto puro. Puedes comprobarlo con cualquier web, por ejemplo esta, observando su código fuente en el propio navegador. No verás nada más que palabras, letras y más letras, y por supuesto las marcas.

Sin embargo, esto no quiere decir que no podamos utilizar distintos elementos en nuestras páginas, claro, como bien sabemos, y los sitios que visitamos hoy, ricos en multimedia, son prueba de ello. Solo que, en lugar de insertar una imagen en el documento, como haríamos con Microsoft Word, por ejemplo, en HTMLlenguaje de marcación de hipertexto
HyperText Markup Language
nos limitamos a escribir una marca <img> con un atributo src, en el cual indicamos al navegador la dirección —en qué carpeta de qué computador de los conectados a Internet— donde está almacenada la imagen. Aquí puedes ver una de estas marcas:

<img src="http://blogaplicacionez.es/wp-content/uploads/2016/08/arpanet.gif">

 

Y este es el resultado que, salvo error, debería mostrar tu navegador:

la inicial ARPANET

 

Tanto la marca como el atributo no dejan de ser texto. Pero el navegador puede leerlo, y enviará una petición a la red para encontrar dicha imagen, y si esta existe en la dirección indicada, procederá a descargarla en tu disco y a mostrarla en tu pantalla. Esto significa que gran parte del proceso de navegación se produce en el equipo del internauta, en nuestros propios computadores, una vez que la respuesta solicitada ha sido recibida por el navegador e interpretada adecuadamente. Por esta razón, aunque tener una buena conexión a Internet siempre sea recomendable, a menudo suele ser igualmente importante disponer de un sistema rápido, con la suficiente memoria para que el navegador pueda hacer holgadamente su trabajo.

El hecho de ser texto y nada más, y de seguir siéndolo siempre mientras viaja por las autopistas de la información, es la principal ventaja de HTMLlenguaje de marcación de hipertexto
HyperText Markup Language
y de los demás lenguajes de marcado, y precisamente lo que hizo posible el nacimiento de la World Wide Web y su posterior evolución, porque garantiza la compatibilidad entre los millones de equipos diferentes, con distintos componentes hardware y diversos sistemas operativos, que componen la llamada Red de Redes. Pues a diferencia de otros formatos, que pueden variar considerablemente de una plataforma a otra, el texto es prácticamente universal. Cualquier máquina, ahora y siempre, es capaz de entenderlo. No en vano se dice que el alfabeto es el mayor invento de la humanidad.

En los libros, generalmente, leemos de la primera página hasta la última. En la Web, el acceso a la información es aleatorio

Pero la característica más importante de HTMLlenguaje de marcación de hipertexto
HyperText Markup Language
, aquello a lo que debe parte de su nombre, «lenguaje de marcado de hipertexto», radica en las marcas que permiten referenciar sitios externos, los denominados hiperenlaces, sobre los que se puede pulsar con el puntero del ratón para saltar —navegar— a otros documentos, de manera que el acceso a la información en la Web no tenga que ser secuencial. Y es que, al contrario de lo que sucede con un libro en papel, donde lo habitual es leer desde la primera hasta la última página, en la Web podemos acceder a todas las páginas de forma aleatoria. Cada navegante decide qué quiere consultar y en qué orden, pulsando sobre los hiperenlaces que le interesen y despreciando el resto. A esto se llamó hipertexto, o navegación hipertextual, porque en los primeros tiempos de la Web las páginas solo contenían eso, texto y nada más. Hoy, puesto que los enlaces pueden llevarnos también a una imagen, un vídeo, un sonido, etc., se prefiere el término hipermedia.

Estándares web

Desde los inicios de la Web, multitud de compañías de software han desarrollado distintos navegadores, algunos de los cuales ya hemos citado, en una lucha comercial por acaparar el mercado. Esto ocasionó mejoras sustanciales en la capacidad de cada navegador, pero estuvo a punto de impedir la universalidad de que hoy goza la Web, porque las compañías fabricantes añadían prestaciones no basadas en las marcas existentes en el lenguaje HTMLlenguaje de marcación de hipertexto
HyperText Markup Language
, sino en otras nuevas y particulares, propias, definidas exclusivamente para sus herramientas, de modo que una página podía funcionar en Netscape, pero no en Explorer, y viceversa. Para los usuarios era algo perjudicial, lógicamente, porque a nadie el gusta ver un mensaje de error en su monitor, pero también para los diseñadores, que debíamos escribir a menudo varias versiones distintas de la misma web, si queríamos asegurar —y no siempre era posible— que esta pudiera ser visitada por todos los públicos.

La Web no sería universal si no se hubieran establecido los estándares web

Afortunadamente, el Consorcio Web, conocido también como W3C, estableció unas normas generales que todo agente de usuario debía cumplir, y distintos organismos, la mayoría sin ánimo de lucro, se sumaron a su iniciativa. Así nacieron los llamados estándares web, que establecen tecnologías y métodos necesarios para crear, interpretar y servir sitios web, y entre los que se incluyen también los lenguajes de marcas. Con ellos se evitó lo que podía haber sido un desastre.

Conclusión

El navegador web es un agente de usuario, una aplicación que trabaja en nuestro equipo, principalmente enviando consultas a la red que se encuentre disponible y esperando una respuesta, para mostrarla de la manera adecuada. Y, como sucede con otras herramientas informáticas, existen distintos navegadores de distintos fabricantes, y cada día surgen otros nuevos, por ejemplo los que vienen instalados en los smartphoneteléfono inteligente (gralm. móvil)
smart telephone → smartphone
s y tablet«tableta»: computadora portátil plana, de tamaño algo mayor que un teléfono móvil, con pantalla táctil (se puede interactuar con ella usando los dedos o un estilete)
tablet computer → tablet
s. Pero si todos ellos funcionan, y nos permiten navegar por la Web, es debido a que sus desarrolladores procuran adaptarse a un conjunto de normas establecido por diferentes organismos, que llamamos estándares web, entre los que se incluye el uso de un lenguaje común, formado solo por texto, y por tanto universal: HTMLlenguaje de marcación de hipertexto
HyperText Markup Language
. Hoy día, aunque haya quienes sientan nostalgia del ya casi mítico y desaparecido Netscape, los navegadores herederos en cierta forma de este, como Google Chrome, Opera, Safari y Firefox cumplen dichos estándares. También, por fin, parece que también la última versión de Internet Explorer, de Microsoft.

Hay otros lenguajes que también son de uso generalizado y estándar en la Web, y que los navegadores deben interpretar, algunos para complementar el HTMLlenguaje de marcación de hipertexto
HyperText Markup Language
con diferentes estilos, como es el caso de CSShojas de estilo en cascada
Cascading Style Sheets
, y otros para dotarlo del dinamismo de que este carece naturalmente, como por ejemplo JavaScript. Hablaremos pronto de ellos.



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