Software privativo: ejecutables y código fuente

Los conceptos de software comercial y software privativo suelen confundirse a menudo. Pero no son exactamente lo mismo. Al hablar de software comercial en el artículo anterior reflexionábamos sobre si había o no que pagar por usar el software. En otras palabras, nuestro tema de conversación era, casi exclusivamente, el dinero. Con el software privativo se trata de la libertad de los usuarios.



¿Qué es un computador?

Habrás oído alguna vez decir que en el mundo actual vivimos rodeados de computadores, tanto en lo laboral como en lo privado, y que sin ellos casi nada funcionaría. Sin embargo, no todo lo que parece un computador puede ser considerado como tal. ¿Sabrías decir si un teléfono móvil o una consola de videojuegos son computadores personales? ¿Y un frigorífico?



Construir la web

En esta serie de artículos que inauguramos hoy pretendemos poner a disposición de cualquier persona de cualquier edad que desee formar parte activa de la World Wide Web nuestros conocimientos y experiencia en la materia. Queremos mostrarte lo sencillo que es —y también las complicaciones que conlleva, por supuesto— participar en la construcción de la Web sirviendo tu propio sitio.



Prezi en WordPress con oEmbed

En un artículo anterior contábamos cómo aprovechar el protocolo oEmbed soportado por WordPress para incrustar vídeos de YouTube en nuestro sitio, y también dedicamos otro a explicar una manera de evitar que las cookies de estos vídeos se instalaran sin remedio en los equipos de nuestros visitantes. En esta entrada, utilizaremos el mismo protocolo para incrustar una presentación de Prezi.



El innovador concepto de software comercial

Damos el nombre de software comercial (commercialware) a aquellas herramientas de software sujetas a un precio, el cual debemos pagar para obtener el derecho de utilizarlas. En el mundo de hoy esto es habitual. Estamos acostumbrados a que el software sea un producto más de los muchos que hay en el mercado. Sin embargo, no fue siempre así. Hubo un tiempo en que nadie se planteaba la posibilidad de que el software pudiera costar dinero.