Paradigmas de aprendizaje. Otra transformación necesaria

El paradigma educativo está obsoleto. Quizás nunca fue el adecuado, pero mucho menos ahora, porque en la sociedad del conocimiento los métodos clásicos de actuación jerárquicos, verticales y predefinidos no están preparados para reaccionar ni adaptarse con suficiente rapidez. Las organizaciones, si quieren competir eficazmente y adaptarse a los permanentes cambios, tienen que ajustar sus prácticas a las nuevas características y contextos del conocimiento. Ahora, más que nunca, tener la capacidad de actualizarse es más importante que saber algo en un momento dado.



El maestro emancipador y el aprendiz empoderado; Las lecciones no se dan, se toman

En la sociedad del conocimiento, las personas y las organizaciones tienen que ajustar sus prácticas a las nuevas características y contextos del conocimiento. Los métodos de actuación predefinidos y jerárquicos, no están en disposición de reaccionar adecuadamente ni de adaptarse a los cambios con suficiente rapidez.



Roles del profesor en un entorno de aprendizaje en red

Ya no existe estabilidad en la que agarrarse. Para el ciudadano es necesario adaptarse a la incertidumbre, y la formación puede convertirse en la gran herramienta para su empoderamiento. En esta realidad que los educadores y formadores definan su papel de forma adecuada resulta fundamental



Empoderándonos a través del aprendizaje

En la primera entrada de esta serie describíamos el estado del arte de la formación  y hacía donde deberíamos ir desde un punto de vista casi filosófico, en la segunda entrada vimos que muchas de los conceptos que están surgiendo en el entorno del aprendizaje no son tan novedosos, que las figuras del maestro y del […]



La evaluación sobrevalorada y las competencias incomprendidas

En la entrada anterior pusimos un poco de luz en la profusión de conceptos que han surgido a lo largo de los años en el ámbito de la formación y también vimos que en la llamada sociedad del conocimiento lo que nos sobra es conocimiento y que su exceso ha provocado que éste haya perdido su valor. […]