Visión, misión y valores


Puesto que APLICACIONez® es una sociedad mercantil, tiene un fin lucrativo por definición, y de ahí que prestemos servicios informáticos, impartamos formación o vendamos productos a cambio de una remuneración económica. Es lo que hacen las empresas en un mundo capitalista: ganar dinero.

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Pero esto no nos impide desarrollar algunos proyectos gratuitos y accesibles al gran público, pues sabemos por experiencia que compartir con los demás produce grandes beneficios, tanto en lo económico como en lo social y personal. Y la prueba de ello es ya historia, aunque relativamente reciente: mientras Microsoft y Apple peleaban por dominar el mercado de los sistemas operativos, y obtenían cada año crecientes ingresos haciéndolo, por descontado, Linus Torvalds adquiría riqueza y fama con Linux, su sistema gratuito y de código abierto, a pesar de que nadie tiene que pagar absolutamente nada por instalarlo en su computador.

¿Cómo pudo hacer eso? Podríamos escribir varios artículos sobre este tema, pero de momento solo apuntaremos tres palabras: visión, misión y valores. Torvalds tuvo la visión de un futuro libre de la tiranía de las grandes compañías informáticas, se encomendó la misión de crear y distribuir un sistema que cualquiera pudiese estudiar y por tanto mejorar, y adoptó unos valores —entre los que podemos incluir las cuatro libertades del software libre declaradas por Richard Stallman— que establecieron los límites necesarios para lograrlo. El resto de su odisea es algo más largo de contar, y lo dejaremos para mejor ocasión. Baste ahora decir que, sin hacer odiosas comparaciones, en APLICACIONez® su ejemplo nos inspira, y que también tenemos una visión, una misión, y unos valores que pasamos a exponer.

La visión

Queremos ser una referencia en productos y servicios relacionados con las TICTecnologías de la Información y las Comunicaciones
Information and Communications Technology
. De un lado, porque no podemos defraudar a las entidades públicas y privadas que ya nos honran con su confianza; de otro, porque consideramos que destacar en aquello que se nos da bien es una obligación moral,  y por ende que lo contrario, no intentar mejorar cada día, supondría un desperdicio de recursos, casi un pecado. El secreto está en que nos apasiona nuestro trabajo, y aquí cabe recordar aquella rotunda afirmación del filósofo Johann Gottlieb Fichte:

Para lo que nos gusta tenemos genio

Así, geniales en lo nuestro —y dejando a un lado cualquier falsa modestia— nos vemos en APLICACIONez®. Y pretendemos que todo el mundo nos vea igual. Por eso siempre estamos pensando en nuevos proyectos, en algunos que se quedan dentro de un cajón durante una temporada, quizá para siempre, y en otros que a veces ven la luz del día. Gran parte de los sitios web que tenemos, donde compartimos ideas y formas de pensar y de trabajar,  y otros que estamos a punto de abrir en este momento o que presentaremos en breve son solo diversos intentos de

utilizar esta maravillosa herramienta que es Internet para construir un entorno donde la gente pueda desarrollar todo su potencial humano, social y mercantil

Pero, ¿por qué una empresa como la nuestra querría hacer algo así? ¿Por dinero? Por supuesto que sí, y hablaremos largo y tendido de ese poderoso caballero. Pero también porque a quienes vivimos de la informática nos gustan los retos, y uno de los mayores de este siglo será conseguir el desarrollo y la popularización de la cultura digital. Y es que, aunque parezca que Internet y la World Wide Web —y la telefonía móvil y otras tecnologías relacionadas— ya se han desarrollado suficientemente, que se trata de algo maduro, lo cierto es que desde los puntos de vista histórico y antropológico esto solo acaba de empezar. Podemos deducirlo fácilmente si pensamos en el libro, la fuente del conocimiento por antonomasia, que viene existiendo desde hace todo un milenio. Y nos referimos al libro como objeto tridimensional, con hojas encuadernadas, cubierta y lomo, pues los rollos de pergamino son mucho más antiguos. Mil años llevamos esparciendo la cultura en esos productos que llamamos «libros», porque estos se escriben, se publican y se leen, y porque hay toda una red económica y social estructurada a su alrededor, sin olvidar a los diseñadores suecos que idean estanterías fáciles de transportar en el maletero de un coche y sencillas de montar, por lo menos en teoría. Mil años ya. Ante esta friolera de tiempo, ¿a alguien le cabe duda de que Internet, con ni siquiera tres décadas de existencia, acaba como quien dice de nacer?

La misión

Si es verdad lo que algunas voces anuncian, que la Red de Redes se convertirá en el equivalente futuro de los libros, en el repositorio de la sabiduría humana, debemos admitir que todavía nos queda mucho por hacer. No todo está en Internet, aunque se afirme lo contrario a menudo, y la tarea de esta generación y quizá de la siguiente será hacer que así sea, trasladar la cultura depositada en las bibliotecas tradicionales a este nuevo medio de expresión, para que esté disponible ahora y siempre. Y eso debería recordarnos que es preciso dar acceso a la Web a todos los seres humanos, algo que todavía tampoco hemos logrado. Y un acceso total, libre, no solo como consumidores, sino también como agentes productores y activos. Porque si la cultura digital no es de todas las personas, hecha por y para ellas, no podrá subsistir. Se quedará como algo bonito, quizá interesante, quizá rentable para alguien, y quizá curioso y de uso esporádico, como le sucede hoy al que en su día fue el revolucionario teletexto.

Esta, popularizar de verdad la cultura digital,  podría ser la misión de la especie humana en los próximos lustros, y dentro de ella la de educar a ese bebé que es Internet, proporcionarle alimento y cuidados hasta que pueda valerse por su cuenta. Pero no es la misión, o por lo menos no exclusiva, de APLICACIONez®, sencillamente porque somos una empresa pequeña. Cierto que poseemos los conocimientos y la experiencia necesarios para ocuparnos de parte de una esos cuidados, pero debemos conformarnos con el hecho de que cada cual tendrá que hacer su aportación, y somos conscientes de que la nuestra será sin duda más modesta que la de Linus Torvalds y que las de otras personas y compañías que a diario han ido y siguen construyendo la comunidad global. Aunque también por eso resultará más fácil de llevar a buen término. Quienes integramos APLICACIONez® es creemos que nuestro objetivo, asequible y concreto, debe ser lograr que no solamente las grandes, medianas y pequeñas empresas para las que hemos trabajado durante más de veinte años contribuyan al desarrollo de Internet y de las TIC, sino también las personas físicas, anónimas, por llamarlas de algún modo, en su vida cotidiana. Queremos que todo el mundo participe en este proyecto de presente y de futuro, y que al mismo tiempo esto repercuta, como es lógico y justo, en el desarrollo individual de cada participante. Por eso afirmamos que

nuestra misión es ganarnos la vida facilitando que negocios, organizaciones y particulares se integren en el mundo digital —nuestro mundo— de la mejor manera posible

Los valores

Para alcanzar la meta que nos hemos trazado debemos observar ciertos valores. Pero, ¿cuáles? ¿Hay un decálogo o algo semejante? Lo cierto es que más bien se trata de una forma de vivir, de sentir y de actuar difícil de expresar con palabras. Aunque vamos a intentar resumirla en una frase:

Nos esforzamos en dar forma a un futuro mejor, y por tanto ponemos toda nuestra pasión en plasmar cada proyecto potenciando el talento colectivo, siendo transparentes y responsables de nuestro trabajo, nuestros productos y servicios

Por supuesto, nos gusta cobrar por el esfuerzo. Y el dinero es la principal herramienta de la sociedad occidental, porque sirve para adquirir otras herramientas, y también pagar nuestro ocio, cuidados médicos… Cualquier cosa. Pero en APLICACIONez® no queremos —y ni siquiera sabemos, la verdad— ganarlo de otro modo que no sea trabajando de forma sostenible, con una visión humana de los negocios, creando cosas y divirtiéndonos al crearlas, y haciendo partícipes a otras personas de ellas. Ese es nuestro privilegio, porque tenemos la suerte de poder dedicarnos a lo que nos gusta, y también nuestra elección, y por eso un motivo de orgullo. Porque pensamos en el presente, sí, pero también en el porvenir, y sabemos que cualquier organización, sociedad o grupo que pretenda perdurar en el tiempo no puede funcionar de otro modo.

En resumen

APLICACIONez® es una sociedad mercantil que persigue, por definición, un fin claramente lucrativo, pero esto no impide que intente compartir sus resultados ni tratar de cumplir una misión que va más allá del simple interés económico. A quienes nos dicen que se debe elegir entre ganar dinero o ser altruistas, pero no ambas cosas, les respondemos: ¿Por qué? ¿Acaso lo ha dicho el médico?

Terminaremos esta ya larga entrada formulándote una pregunta: ¿vas a ayudarnos de algún otro modo? Porque ya lo has hecho, de momento, con esta visita. Gracias, de verdad, y hasta muy pronto.



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